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Creep feeding, un sistema de alimentación para hacer la ganadería de cría más eficiente y productiva

Una vaca de cría aporta cerca del 50% de los nutrientes requeridos por un ternero de 3 a 4 meses de edad para expresar su máximo potencial genético de crecimiento (Eversole, 2001). El requerimiento de Proteína y Energía de un ternero en desarrollo aumentan más allá de lo que pueden llegar a producir la mayoría de las vacas de carne (Michelena et al, 2010).



Una de las principales razones que contribuyen a la persistencia del anestro posparto son el balance energético negativo que presentan las vacas durante el parto y la lactancia, y el efecto de inhibición que tiene el amamantamiento sobre la función ovárica (Quintans, 2003). Bajo el constante estímulo del amamantamiento se da la inhibición del centro cíclico hipotalámico, provocando el bloqueo de los pulsos de liberación de GnRH (Williams, 1990). Al reducirse la liberación de GnRH, se libera menos (LH) tónica y por esto hay una menor producción del estrógeno por el folículo dominante a nivel ovárico (Betancor et al, 2013). Con niveles bajos de estrógeno no se alcanza el umbral necesario como para estimular al centro cíclico del hipotálamo, por lo que no se logra la ovulación (Nava et al, 2012).



Santorini et al (2009) afirman que las vacas tipo carne generalmente tienen un anestro posparto más prolongado que las lecheras, como consecuencia de factores tales como baja condición corporal (C.C), nutrición inadecuada y presencia del ternero (amamantamiento), sumado a la baja disponibilidad de forraje o su misma composición (baja proteína y alta fibra indigerible). Camacho (2016) señala que uno de los errores de las ganaderías de cría es realizar lactancias de 8 y 9 meses, dado que después de los 6 meses la ganancia de peso (GDP) del ternero es mínima, también hizo énfasis en que los ganaderos no están aplicando los amamantamientos restringidos, como tampoco el destete temprano, que se debería hacer a los 6 meses de edad y afirma que en las razas cebuinas se dejan con el ternero más tiempo de lo necesario, lo que promueve el anestro lactacional, es decir, no se preñan.



En este sentido el sistema de cría (uno de los más importantes en la ganadería nacional) tiene un grave error al prolongar el periodo de lactancia, teniendo en cuenta que la cantidad y calidad de leche no satisface los crecientes requerimientos de los terneros, cuya tasa de crecimiento es menor a partir de los 6 meses, además cuando la pastura no es de calidad, no alcanza a cubrir el requerimiento del ternero, por lo que se hace indispensable adoptar sistemas como el Creep feeding (Eversole, 2001). Al mismo tiempo cuando se aplican diferentes técnicas del control del amamantamiento, el objetivo es eliminar el efecto negativo inducido por el amamantamiento, invirtiendo esta situación y permitiendo la ocurrencia del pico preovulatorio de LH y la ovulación (Short et al, 1990). Para Gelvin et al (2004) al suplementar los terneros no se disminuye la demanda de leche, sin embargo, Michelena et al (2010) registraron una reducción en la frecuencia del amamantamiento y en el intervalo desde el parto al reinicio de la actividad cíclica de las vacas.


Sistema Creep Feeding (CF)

Técnica de alimentación diferencial mediante la cual el ternero recibe una ración más nutritiva o de mejor asimilación al pie de la madre, utilizando una barrera física (Scaglia, 2004). El fundamento para la aplicación de esta técnica está basado en que el requerimiento nutricional de las crías a partir del tercer mes de vida es mayor al ofrecido por la leche materna (figura 1; Eversole 2001).



Figura 1. Evolución del peso de los terneros y de la producción de leche de las vacas, y en qué medida esta cubre los requerimientos de mantenimiento y crecimiento de los mismos. Desde el nacimiento y hasta los 70 kg de peso vivo, la leche cubre los requerimientos de los terneros, pero a partir de allí, la producción de leche cae y aumentan los requerimientos del ternero, por lo que comienza un período de «hambre del ternero» que debe ser cubierto por otro tipo de nutrientes si el objetivo es mantener altas tasas de ganancia de peso y altos pesos al destete (modificado de Eversole, 2001).


Para su implementación no es necesario de construcciones sofisticadas (figura 2). Estas deben permitir el ingreso de las crías a los comederos en impedir el paso de las madres (Viñoles y Alvarez, 2017). La recomendación es que tengan los atravesaños la altura entre los (0.7 – 1.0 mt), así los terneros pueden pasar por debajo y un ancho de (0.4 – 0.5 mt) que permita su ingreso hasta la edad del destete (Lusby y Gill, 1999).



Figura 2. Imágenes ilustrativas de área de suplementación exclusiva del ternero o creep feeding (tomado de Viñoles y Alvarez, 2017)








Actualmente se puede realizar esta suplementación diferencial con el producto SOMEX DESTETOS®. Suplemento mineral – protéico que aporta minerales, proteína de origen vegetal como la torta de soya y Nitrógeno No Protéico, además de aditivos que promueven el desarrollo ruminal para una mayor degradación y asimilación del forraje ya que durante la etapa de lactancia no son rumiantes y así incrementar el peso al destete, se recomienda implementar este sistema Creep Feeding, a partir de los 4 meses de edad de la cría.


Escrito por: Edgar Ospina, Asistente Técnico SOMEX, zona Eje Cafetero



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